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martes, 3 de marzo de 2015

Lydia Leyte nos presenta "La vida del revés"



¿Es posible recuperar el pasado? 

Carolina Suárez parece tenerlo todo. Es una mujer atractiva, con un negocio de interiorismo en marcha. Sin embargo, su corazón está roto, y se siente incapaz de amar. Años atrás, su novio la abandonó sin una explicación. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre el rencor por su rechazo y el recuerdo de los felices momentos compartidos.

Tono Mantiñán huyó en busca de su destino. Ahora, convertido en un afamado artista plástico, ha regresado con la única intención de recuperar a Carolina, la mujer a la que nunca ha podido olvidar.



Datos del Libro

Título: La vida del revés
Autor: Lydia Leyte
Género:Romance contemporáneo
Editorial: Gramnexo 
ISBN: 9788494318047
Formato: Rústica 14,5 x 20,08
Fecha: 2 diciembre 2014
Precio: 9,95 €
Páginas: 184


Este mes Lydia Leyte publica su último trabajo "La vida del revés" y lo hace de la mano de la editorial Gramnexo. Una historia de segundas oportunidades donde vemos que el amor, a pesar del tiempo y del dolor, si es verdadero no desaparece. Pero es la misma Lydia Leyte quien nos presenta su trabajo en esta entrevista. 

¿De donde sale esta historia Lydia?

Ante todo, Yolanda, muchas gracias por haberte acordado de mí, y de "La vida del revés", y por querer que formemos parte de tu blog, ese mundo tuyo dedicado a la Novela Romántica. En cuanto a la pregunta, decirte que nunca tengo muy claro de dónde surgen mis novelas, qué o quién provoca la necesidad de escribir una nueva historia. Lo más probable es que reciba pequeños flashes  (sensaciones, aromas, anécdotas con personas reales, lugares y situaciones vividas…) que en algún momento se unen para formar una idea, y a partir de ahí  aparece el hilo del que tirar.

En el caso de "La vida del revés", tengo muy claro cuando y donde nació la historia, qué dos anécdotas encendieron la chispa. La primera fue en Navidad, al ver un Papá Noel colgados de un balcón en un día de lluvia. Daba la sensación de que lo habían ahorcado, lo que me produjo mucha risa. La segunda fue una exposición de pintura de un afamado artista que vive lejos de Galicia, y que por primera vez exponía una antológica de su obra en un espacio significativo de nuestra Comunidad.

¿Qué nos vamos a encontrar al leer tu novela? 

El choque explosivo del pasado y del presente en la relación de una pareja. La novela muestra cómo las decisiones que tomamos en un momento dado, creyendo que es la mejor opción, pierden validez con el tiempo. Los protagonistas, Carolina y Tono, tendrán que solucionar en el hoy, un conflicto que arrastran desde años atrás, por lo que entra en juego el resentimiento, la desconfianza,  el dolor por la pérdida, la angustia…  pero en el que el amor tiene un peso específico extraordinario. Es el sedimento rico y poderoso que nunca han perdido, ni llegado a olvidar.

¿A qué tipo de lectores va dirigida? 

"La vida del revés" es una novela de 180 páginas, dirigida a un amplio sector de lectores apasionados de las historias intensas, emotivas, divertidas, a veces. De las novelas de reencuentros, y de segundas oportunidades en la vida. Está escrita en un lenguaje sencillo, muy actual, con diálogos rápidos. Es una obra de fácil comprensión, dedicada a hacernos pasar buenos momentos. También a ayudarnos a reflexionar sobre las decisiones que tomamos y las consecuencias que originan.

¿Nos presentas a los personajes?

Carolina Suárez es una mujer actual, propietaria de un Estudio de decoración. Ella se describe a sí misma, como una “rubia gélida”, porque esa es la pátina de la que se reviste para que nada le haga daño. Tiene un humor un tanto ácido, y al tiempo, un enorme corazón. Lleva una existencia cómoda y tranquila, que ella misma define “como un pulido tobogán en el que nunca pasa nada”. Siente una enorme necesidad de amar y ser amada, aunque nunca da el paso definitivo, porque teme al amor.  Ha sido herida en el pasado y no desea que nadie la lastime más.

Por su parte, Tono Mantiñán es un hombre hecho a sí mismo, un triunfador. De orígenes humildes, ha llegado a ser un afamado artista plástico. Para conseguirlo ha tenido que renunciar a mucho en su vida. Ahora, que ha llegado a la cumbre desea recuperar el pasado. Y para eso no duda en sacar a relucir su natural encanto seductor. Es un pillo simpático. 

¿Qué nos puedes contar de los secundarios?

Reconozco que siento un cariño especial por los secundarios de la novelas. Siempre he pensado que hacen más creíbles y cercanos a los personajes principales. En "La vida del revés", nos vamos a encontrar con un grupo pequeño, cerrado en su mundo de relaciones, muy intenso, próximo a Carolina, la protagonista. Son sus amigos de siempre. Lola es una morena disparatada y caprichosa, el contrapunto a la protagonista. Lleva a sus amigos de cabeza, porque suele sentirse atraída por hombres infames. Gonzalo por su parte, el tercer amigo. Es la voz de la razón, de temperamento un tanto rígido,  siempre pendientes de las normas sociales. 

¿Cómo definirías la historia de amor de los protagonistas?

Intensa, emotiva, con múltiples altibajos en la relación amorosa, por la desconfianza que existe entre Carolina y Tono. Y al mismo tiempo divertida por las situaciones que se producen en su relación. 

Nos regalas una escena para abrir boca… 

Repasó con el pulgar el labio inferior. Grueso, tierno y jugoso como una manzana carnosa y dulce. Su apetito por ella crecía a cada segundo. Se inclinó y repasó su boca con la lengua.
El aire pareció cargarse de fuerza eléctrica. Carolina se supo perdida. Era incapaz de negarle nada.
—Acompáñame. Te necesito.
Sus palabras eran una súplica. La quería con él. Ansiaba que viera el lugar de donde procedía, con la esperanza de que tal vez pudiera comprender un poco mejor los hechos del pasado. Ante aquella mujer generosa y exquisita se sentía humilde. No era el pintor célebre, sino el hombre que con su cobardía había destrozado la posibilidad de una vida en común. 
—Te necesito.
La mancha de negrura que aún cubría el lienzo de su existencia, empezó a diluirse.

Pues yo soy una gran amante de las historias de segundas oportunidades, me encanta ver que a pesar de los problemas el amor puede triunfar y estoy deseando leerla. Ya la puedes pedir en tu librería habitual. 


¡¡Feliz Lectura!!

martes, 8 de julio de 2014

Opina Lydia Leyte: De la cabeza a los pies

De la Cabeza a los Pies



—Hija, si es que pareces Imelda Marcos.

Esta expresión, entre cómica y criticona, es la que me suele soltar alguna amiga cuando me ve con unos zapatos recién comprados. Ya me gustaría a mí poseer la belleza exótica, y el tipo, de esa señora. Pero no. Mi semejanza con ella no va más allá de mi atracción, casi idolatría, por los zapatos.

Por si no la recordáis, Imelda fue la esposa de Ferdinand Marcos, un abogado y político que ejerció como dictador en Filipinas desde 1965 a 1986. La señora Marcos fue conocida por sus extravagancias. A costa de los recursos del Estado, adquirió artículos de lujo que rallaban lo fastuoso. Entre ellos, su colección de zapatos. Unos 1000 pares.

Creo que heredé de mi abuela mi pasión por el calzado.

—Una mujer —decía— es su peluquero y su zapatero.

Y con esa frase reafirmaba la teoría de que estabas elegante y digna si llevabas los pelos en su sitio y los pies con un buen zapato. Aunque después te vistieras con un saco de patatas (o casi).

De todas las épocas del calzado, mi favorita es sin duda el siglo XIX, porque es el momento en que se producen hormas asimétricas, esto es, diferenciar el pie derecho del izquierdo, para la mayor parte de la población. Lo que consigue un zapato cómodo y adaptado a los diferentes tipos de pie. 

Cuando leo una novela romántica de Regencia, o victoriana, los ojos se me van a la busca y captura del calzado que usan los personajes femeninos (debo confesar que tanta bota de montar masculina me deja más fría que el agua en el que nadan las focas. Encuentro su mención monótona, repetitiva y sumamente aburrida). Sin embargo, pocas obras se centran en unos zapatos tan coquetos, deliciosos y elegantes como los de estas épocas: delicados y puntiagudos escarpines, botas, slippers de casa o de baile…, fabricados en seda, algodón, lino o piel de cabritilla, y adornados con perlas, cintas, lazos de seda… Con diseños tan actuales, por otro lado.

En la novela de estos periodos, por lo general las autoras se centran en la ropa. Las vestimentas se convierten en un reflejo del carácter, de la clase social, del comportamiento y actitud de los personajes. Y sin embargo, tener en cuenta los zapatos de las protagonistas ahorrarían cantidad de situaciones imposibles: si una joven huye por el bosque calzada con sus delicados slippers destruiría zapatos y pies en menos de cinco minutos.

Para terminar, así calzaría yo a Francesca Bridgerton, protagonista exclusiva de El Corazón de una Bridgerton, de Julia Quinn, en uno de sus paseos con Michael Stirling, convertido en conde de Kilmartin de la noche a la mañana:

“—Es como en los viejos tiempos —comentó, poniendo la cara hacia el sol.

Posiblemente acabaría con un horrible bronceado o, como mínimo, con pecas, pero de todos modos su rostro siempre parecería porcelana blanca al lado del de Michael, cuya piel dejaba entrever que acababa de llegar del trópico.
—¿Caminar, quieres decir? —preguntó él—¿O te referías a tu experta manipulación para que te acompañara?
—A las dos cosas, por supuesto —dijo ella, tratando de mantener el gesto serio—. Solías sacarme a pasear muchísimo. Siempre que John estaba ocupado.
—Cierto.”

Y de esta otra forma, en este otro pasaje de la misma novela:

“Francesca se miró el vestido de noche nuevo. En realidad se sentía muy complacida por llevarlo, aun cuando nadie se había fijado en él, aparte de Sophie. Ese matiz de azul era uno de sus favoritos, oscuro, pero sin llegar a azul marino. El vestido era elegantemente sencillo, con el escote ribeteado por una delgada franja de seda azul más claro. Se sentía como una princesa, o como mínimo no parecía una viuda intocable.”



Lydia Leyte