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viernes, 28 de julio de 2017

Elena Garquin nos presenta "Tiempo de Lobos"




Un lobo solitario en busca de algo que dé sentido a su vida. Una mujer que no puede ni quiere olvidar.

Obligada a casarse con el hombre al que más odia y del que ha jurado vengarse, Munia ve cómo se desvanece toda su ira cuando Hernán, más conocido como el Lobo Gris, decide que ella será para él más que un simple objeto de deseo. Su ternura, su constancia, incluso su honor, serán puestos a los pies de su esposa con tal de que ella acceda a mirarlo con otros ojos.

Munia y Hernán deberán luchar por su futuro al amparo de una guerra que no cesa, de los engaños de aquellos a los que el Lobo Gris ha jurado proteger, de las ambiciones disfrazadas de lealtades y de un pasado que vuelve para emponzoñar su presente. ¿Terminará venciendo este amor a pesar de todos los obstáculos que tendrá que superar?

Phoebe         Elena Garquin


Hola bombones!! hoy hablamos con Elena Garquin, pues acaba de publicarse su último trabajo literario "Tiempo de Lobos". El pasado domingo salió a la venta, de momento solo en versión digital, se espera que próximamente esté también en papel, pero aún no sabemos la fecha. Esta vez la autora nos adentra en una época muy compleja, como es la medieval y yo soy feliz como una perdiz, pues las novelas románticas históricas, especialmente las de está época, son de mis preferidas... me chiflan!! pero vamos a ver que nos cuenta Elena su última aventura...

BOOKTRAILER

Primero una curiosidad, de todos los subgéneros, que trabajas ¿Cuál te gusta más o en cual estás más cómoda?

Pues aunque parezca mentira, me encuentro mucho más cómoda en la romántica histórica. No sé, imagino que ya voy bien sobrada de realidad cotidiana como para escribir sobre ella, jajajajajaja. No, ahora en serio, estoy más cómoda en siglos anteriores al mío, aunque también he probado a escribir contemporánea, y la experiencia ha sido tan buena que en estos mismos momentos estoy repitiéndola…

¿Qué te gusta leer a ti?

Cualquier subgénero siempre que tenga calidad. Y aquí hablo como lectora, claro, pero exijo lo mismo que mis lectores me exigen. Una novela limpia de faltas de ortografía, con contenido,con trama, con unos personajes que no sean planos y que evolucionen a lo largo de la novela… Si cumple esos requisitos, no le hago ascos a ningún súbgénero. A ninguno.

“Tiempo de lobos” es una historia medieval, lo que implica vivir una época difícil para el romance. Dinos, ¿Qué nos vamos a encontrar al leerla?

Es complicado conjugar el romanticismo que debe haber en toda novela del género, con una época especialmente dura, dándole realismo pero sin exceso. Tiempo de Lobos es una historia dura, en consonancia con su época. La incertidumbre que provocaban las constantes guerras con los musulmanes, los problemas internos del propio rey Ordoño con sus condes castellanos, unido a la miseria, las enfermedades, el hambre… Hacían muy precaria la vida y muy incierto el futuro, no digamos ya el amor. Tiempo de Lobos retrata ese tipo de vivencias a través de sus personajes. Ninguno, empezando por los protagonistas y terminando por el secundario más secundario, y valga la redundancia, ha vivido en un lecho de rosas. Ni los buenos, ni los malos, han tenido una vida fácil, y eso se reflejará en la historia. Una trama entrelazada con los entresijos políticos pero que será dura en muchos momentos, aunque intensa en todas sus emociones siempre. Tanto en el amor, como en el odio.

Cuando escribes, ¿sigues fiel la idea original o los personajes toman su propio camino?

Empiezo por lo primero y termino por lo segundo, jajajajajaja. No suelo ser fiel salvo al principio, y en esta ocasión ni siquiera ahí. Tengo una idea preconcebida, por supuesto, pero luego son los propios personajes, tanto protagonistas como secundarios, los que me van indicando el camino a seguir. Dan mucho juego. Se rebelan. Me susurran al oído diferentes alternativas. En tres palabras: ¡ME VUELVEN LOCA!

Está ambientada en un periodo muy difícil ¿te has tenido que documentar?

Sí, y mucho. Ya de entrada creo que una novela histórica requiere más documentación que una contemporánea, porque a parte de la información básica acerca de la época, en este caso, también he tenido que informarme acerca de otros detalles que, en el siglo XXI, no sería necesario explicar con tanto detalle, como por ejemplo la ropa, el mobiliario, el trato hacia otra persona… En el caso de Tiempo De Lobos, el proceso de documentación me llevó tiempo porque está ambientada en una época de la que no se tiene mucha información minuciosa, sino más bien general, pero espero que el resultado haya sido satisfactorio para los lectores.

Esta novela ¿tiene solo una historia de amor o más de una? Y, ¿habrá más historias de relacionadas con estos personajes?

Aparte de la historia de amor de Hernán y Munia, está la de dos secundarios: Rodrigo, hermano de Hernán, e Inés, la dama de compañía de Munia, que nos darán más de una alegría y también más de una sorpresa.

Más historias… Uf, no lo sé, pero así lo espero. En principio he dejado un epílogo cuanto menos interesante, ahí lo dejo. No me importaría para nada terminar la biología en una trilogía, pero todo dependerá del interés de mis lectores. Les daré aquello que pidan, igual que he hecho con el Lobo Gris.

¿Tenías claros los personajes, o alguno se “coló” en la historia sin esperarlo?

Solo uno ha aparecido a lo largo de la historia sin que lo hubiera planeado antes, y fue por circunstancias de la trama. Se llama Toribio, y no puedo decir más acerca de él. Solo aseguraros que su aparición será breve pero intensa, jajajajajaja

¿Hay algunos de los personajes al que quieras (o todo lo contrario) especialmente?

Sí, en los dos sentidos. Hay un personaje muy entrañable que ya apareció en Tiempo de Promesas, del que veremos parte de su evolución en Tiempo de Lobos, y quién sabe si tendrá historia propia al final… Se trata de Rosaura, una niña que robó el corazón a los lectores en la historia de Jimena y Martín y que aquí ya es toda una jovencita…

¿Odiar? Sí. Mucho. Muchísimo. Se trata de Fadrique, el villano de la historia, que junto con Urrica, amargarán la existencia de Hernán y Munia, por decirlo finamente. A los dos los aborrezco, pero si tengo que elegir especialmente a uno, me quedo con Fadrique sin ningún género de duda.

¿Ha habido alguna escena que te haya sido difícil de escribir?

Sí, dos en concreto. Y en las dos están implicados niños. Una de ellas fue especialmente dura. Tampoco quiero explicar por qué, pero transcurre al principio de la novela y está implicado el malo malísimo, ahí lo dejo… En la segunda, es Hernán el que me hizo asomar la lagrimilla. Por la dureza de la trama y por el debate interno que le generó. Y hasta ahí puedo leer…

¿A qué tipo de lectores va dirigida?

A cualquiera mayor de edad y amante de las historias de amor intensas, imprevisibles y llenas de giros inesperados, que disfrute de ellas transcurran en la época que transcurran.

Nos presentas a los personajes. Lo mejor y peor de cada uno.

Eso me daría para otro libro, jajajajajajaja!!

Hernán Téllez de Medina, más conocido como el Lobo Gris, es el mejor guerrero del rey Ordoño. Su espada es implacable y él, en la batalla, también. De ahí su apodo, el respeto que suscita en unos y las envidias en otros. 

Pero ese porte frío e implacable esconde mucho más, que veremos en el momento en que Hernán decide casarse con Munia, una doncella en la que ya se había fijado años atrás, y que siempre quiso para él. Cuando se encuentra con ella, con su férrea resistencia, con todas las reservas y con ese valor con el que le planta cara, es cuando Hernán tendrá que sacar a relucir su parte dulce, tierna, paciente. De otra manera, no podrá conquistar el corazón de Munia, y eso es lo que quiere por encima de todo.

Precisamente esa tenacidad es lo mejor y, a un tiempo, lo peor de Hernán. Es un hombre de su época, con altos principios morales. Un señor preocupado por el bienestar de su familia, de sus siervos, y de su mujer. Es orgulloso, soberbio, y muy consciente del poder absoluto que en aquella época ostentaban los hombres por el simple hecho de serlo. Sin embargo, no lo utilizará con Munia. Es inteligente, intuitivo, y se mueve por instinto. Y ese instinto le dice que, si quiere que su esposa se entregue a él voluntariamente, tendrá que utilizar la astucia. Porque ella le hace ser consciente de su pasado oscuro, de sus propias inseguridades y de lo que realmente puede llegar a conseguir.

Munia Íñiguez de Montoya es una doncella que lleva dos años recluida en un monasterio por orden del rey, junto a su madre. En contra de lo que pueda parecer, Munia no es tan inocente como debería. La vida con su familia le ha desprovisto de esa inocencia en muchos aspectos, aunque cuando sabe que debe casarse con Hernán, el hombre al que más odia en la vida, decide resistirse al compromiso con todas las armas a su alcance, mucho más cuando lo ve y se siente atraída por su físico.

Munia es una persona cabal, sensata, que se debate continuamente entre lo que siente su cuerpo y lo que cree que debe hacer. Conforme va pasando el tiempo y Hernán va avanzando en el camino hacia su corazón, se da cuenta de que, si no quiere rendirse demasiado pronto, debe acudir a su orgullo. Ese es su principal defecto, porque será lo que les acarreará más problemas.

¿Qué nos puedes contar de los secundarios?

Como en todas mis historias, los secundarios son una parte fundamental. Sin ellos, la trama se haría mucho más aburrida. ¿Qué contaros de ellos? Pues tenemos al lado oscuro, como a mí me gusta llamarlo, compuesto por Fadrique, un señor feudal sin escrúpulos, y Urrica, la madre de Munia, llena de una ambición sin límites. Del otro lado veremos a los dos hermanos menores de Hernán, Rodrigo y Nuño, de los que se irán perfilando ciertos rasgos de sus historias, Leonilda, una sierva muy especial, y su nieto Ademar, e Inés, la dama de compañía de Munia. Además volveremos a ver a Jimena y Martín, protagonistas de Tiempo de Promesas, junto con Félix y Rosaura, que también nacieron en ese primer libro.

¿Cómo definirías la historia de amor de los protagonistas?

Llena de contradicciones. Tortuosa pero llena de esperanza. Delicada pero firme. Apasionada, muy apasionada. Llena de pruebas que, en otra época, quizá resultarían insalvables, pero que en Tiempo de Lobos servirán para que Hernán y Munia refuercen su amor, abran los ojos y acepten las cosnecuencias de sus propios actos.

Nos regalas una escena para abrir boca… 

Os dejo el prólogo. Así sin más. A mí me parece increíble:

Febrero de 921 
—Desátalo y arrójalo al río. Después… 
Hernán no pudo escuchar el resto de las órdenes. Su mente se negaba a aceptar más sufrimiento del que su cuerpo albergaba. La piel era una auténtica pira por cuyos poros exudaba puro fuego. La carne le escocía. La humedad provocada por la sangre derramada le mantenía la ropa pegada. No lograba sentir los brazos, ni las piernas, y el dolor que le aporreaba era tan inaguantable que ni siquiera pudo gritar para alejarlo de él. 
Aunque hacerlo hubiera equivalido a rendirse. 
Y no había llegado hasta donde estaba para entregarse de ese modo tan humillante. Luchó contra la inconsciencia pese a estar agotado. Consumido. Sin orgullo.
 Aun así, quiso oponer resistencia cuando sus brazos quedaron libres, pero no le respondieron.
 Tampoco los pies, cuando intentó clavarlos en la tierra resistiéndose a ser arrastrado por alguien que tenía más fuerza que él. No era su verdugo quien lo hacía, se recordó con un amago de esperanza, mientras la oscuridad era reemplazada por un pequeño atisbo de luz que penetraba a través de sus párpados cerrados y sus fosas nasales captaban un aire más puro y menos putrefacto que el que llevaba días soportando. 
Aquel hombre no olía como él. Su ritmo de respiración tampoco era el mismo. Incluso creyó escuchar una sarta de insultos susurrados con prudencia que, en otras circunstancias, le hubieran hecho sonreír. Pero no ahora. Ahora, mientras se dejaba elevar hasta el borde de lo que supuso que sería un pequeño muro de piedra, solo podía pensar en lo que sucedería a continuación. 
En la promesa incumplida a Munia. En lo que sería de ella. De todos ellos, si él fracasaba.
 Y no podía permitirse el lujo de fracasar. Ninguno podía. 
—No… —masculló, a pesar de que aquella simple palabra le produjo un dolor punzante y agudo en sus labios partidos. Se sacudió mínimamente, aunque pareció suficiente para que el guerrero que lo sujetaba titubeara. No lo vio; no podía abrir los ojos. Pero lo sintió en su jadeo involuntario. En las manos que lo agarraban, y que aflojaron la presión. Aquella era su primera oportunidad de salvarse. Incluso podría ser la última. —Déjame… vivir… 
Intentó mover los párpados, pero solo consiguió ver una sombra grande cerniéndose sobre él. Un poco más, para discernir una cabellera pelirroja y un rostro demasiado joven para lo que se le encomendaba. El esfuerzo empleado fue titánico, y le pasó factura. La agonía regresó con más virulencia. El dolor agudo del hombro descolocado se multiplicó por mil. Estuvo tentado de dejar incluso de respirar, pero se recordó a sí mismo quién era. Lo que era. Y lo que podría llegar a ser si se mantenía con vida. 
—Lo siento, mi señor —le pareció que decía el guerrero—. Debo hacerlo… 
Lo cogió por las axilas, mientras otra persona hacía lo propio con los pies. Lo siguiente que notó fue una extraña sensación de ingravidez, seguida del impacto al chocar contra el agua. Fría. Arremolinándose a su alrededor dispuesta a tragárselo. La sensación pareció hacerlo revivir de repente. 
Como si sus miembros se libraran del sufrimiento atroz al que había sido sometido durante un tiempo indeterminado, adquirieron movilidad suficiente para poder salir a la superficie. Emitió un gruñido sordo de supervivencia, de rebeldía contra el mundo y contra el destino, y braceó con furia contra la corriente, antes de verse de nuevo arrastrado por ella. Sus pulmones se llenaron de agua. Solo pudo tomar un par de bocanadas de aire que no reemplazaron a las agujas que empezaron a clavarse en su pecho a medida que las fuerzas lo abandonaban. 
Lo intentó de nuevo. Se olvidó del sufrimiento infligido, de las heridas abiertas, de la debilidad opresiva que casi le impedía respirar, y se concentró en ella. 
En Munia. En su amor. En su destino. 
Abrió los ojos cuando notó en su cara los tibios rayos de sol y casi los recibió con una sonrisa de alivio. La fugaz sensación de calidez le sirvió para moverse un poco más. Nadó. Se mantuvo a flote. Tosió para expulsar el agua y abrió la boca para albergar en ella todo el aire posible. 
Munia. Munia, Munia. 
Tenía que vivir. Tenía que regresar. Por ella. Para ella. Por una promesa que valía más de una vida. 
Se negó a sí mismo la posibilidad de claudicar. El Lobo Gris no podía terminar reducido a un trozo de carne perdida en el fondo de un río, pero un nuevo golpe de la corriente lo impulsó hacia abajo, como si un enorme remolino lo mantuviera sujeto a las profundidades. 
El frío pronto se incrustó en sus huesos a través de sus maltrechos músculos. Pese a que siguió debatiéndose, un progresivo entumecimiento le impidió seguir luchando. Gritó bajo el agua, pero solo consiguió que sus pulmones se encharcaran todavía más, aumentando la quemazón. La sensación de abandono. 
Y se rindió a la evidencia. 
Iba a morir. Poco a poco, notó cómo su mente se desprendía de su cuerpo. Terminó viéndose a sí mismo flotando en el río, rodeado de sombras fantasmagóricas e indefinidas que oscilaban a su alrededor, dudando entre llevarlo con ellas o dejarlo allí. Para siempre. 
Pero el dolor había cesado. Ya no sentía la sangre escapándose para arrebatarle la vida, ni los cuchillos de hielo atravesándole el pecho como si lo partieran en dos. Incluso la piel había dejado de quemarle, volviéndose cada vez más insensible. Ahora solo albergaba la herida de la soledad. Del hombre apenado que debe abandonar a los suyos. Del guerrero vencido. 
Vio un fogonazo potente e intenso que parecía llamarlo. Lleno de una repentina paz, caminó hacia allí. Su Dios se apiadaría de él. Por eso rogó por Munia. Por que hubiera alcanzado su objetivo. Por su valle, por su gente. Por todo aquello que se había convertido en la piedra angular de su vida, y que tendría que seguir sin él. Por el amor que nunca creyó sentir, y que ahora lo desgarraba por dentro en su agonía. 
—Munia… —murmuró sin fuerzas, dejando de moverse al fin—. Munia, perdóname… 
Vislumbró su rostro dulce. Sus labios rojos sonreían con amor mientras ella asentía, comprendiendo. 
Hernán elevó una mano hasta sentir en los dedos el tacto sedoso de los mechones negros, y exhaló su último aliento en la seguridad de que, al menos, moriría feliz.

¿Alguna curiosidad?

La verdad, la creación de Tiempo de Lobos a sido muy tranquila, en contra de lo que pueda parecer. Fue el proceso de corrección lo que más altibajos sufrió, ya que tuve que rebajar el tono de un par de escenas para no herir la sensibilidad del lector. Pese a todo, creo que el resultado cumple con las expectativas de todas las que esperaban la llegada del Lobo Gris.

Pues con todo lo que nos cuentas, estoy deseando leerla y no seré la única. Muchas gracias por compartir este rato con las seguidoras del blog y por escribir estás historias tan fabulosas.

¡¡Muchísimas gracias a ti por esta fantástica entrevista, que me ha permitido daros a conocer un poco más todo lo que contiene TIEMPO DE LOBOS. Besazos!!

Pues ya lo sabéis, ya está a la venta en Amazon, tanto "Tiempo de Lobos" como su predecesora "Tiempo de Promesas" para llevarnos a vivir una aventura este veranito... ¡¡Feliz Lectura!!

lunes, 6 de octubre de 2014

Elena Garquin nos presenta "Tuareg"



El Sáhara, 1890

Cuando Beatriz Ayala vuelve en sí, después de estar a punto de morir en el desierto, tiene una sola idea en la cabeza: regresar a su hogar en España, del que fue brutalmente arrancada para ser vendida como esclava.
Nada ni nadie va a impedírselo. Ni siquiera Tahir Abdul-Azim, el poderoso líder tuareg que la ha salvado de las garras de la muerte, tan atractivo e imponente que despierta en ella un fulgurante deseo imposible de dominar.

Pero él no parece opinar lo mismo. Tahir vive para su pueblo, y está dispuesto a cualquier sacrificio por él. Sobre todo si ese sacrificio incluye hacerse cargo de una hermosa y testaruda mujer por la que se siente irremediablemente atraído. Consciente de que pertenecen a mundos totalmente opuestos, pero dispuesto a vencer su carácter obstinado para convertirse en el amo de toda su pasión, la acepta como huésped. Iniciarán así una aventura, en un paraje asolado por las luchas internas de poder y los efectos devastadores de la colonización, donde Beatriz será capaz de sortear toda clase de peligros, excepto uno: resistirse al oscuro embrujo del hombre que la protegerá con su vida, irrumpiendo con fuerza en su corazón.

Datos del Libro

Título: Tuareg
Autora: Elena Garquin
Editorial: Phoebe (Pàmies)
ISBN: 9788415433934
Fecha publicación: 6 de octubre de 2014
Género: Romance Histórico
Formato: Rustica 15 x 23 cm.
Páginas: 352
Precio: 17,95€

Blog de la autora: elenagarquin.blog

Hoy, 6 de octubre sale a la venta la segunda novela de Elena Garquin, "Tuareg" y lo hace con el sello Phoebe (Ediciones Pàmies). Ambientada en el exótico mundo árabe nos transportara a un mundo donde predominan el desierto, el misterio y la aventura que se mezclaran para acompañarnos en una historia de amor apasionante.

¿Elena, que nos vamos a encontrar al leer Tuareg?

Pues nos vamos a encontrar a dos personas tan distintas como el agua y el aceite. Una cultura sorprendente, la tuareg, que a simple vista dista mucho de la nuestra, pero que después resulta tener más similitudes de las esperadas. Aventuras en un lugar tan dejado de la mano de Dios como el Sáhara, con sus privaciones, con su crudeza y con determinadas realidades que he debido reflejar en la novela. Muchas y variadas sorpresas hasta el final (y cuando digo final, quiero decir eso: final). ¡Ah, se me olvidaba! Y una extraordinaria y apasionada historia de amor entre dos seres dispares a los que el destino ha unido para depararnos una trama ágil, llena de emociones encontradas y profundas que, espero, os cautive tanto como a mí (PD: Lo del olvido era broma, ¿eh?, ¡Jajajaja!).

Ya sé que la ambientación es poco usual, pero es que la historia en sí tiene solera. Data de cierto tiempo en el que yo era joven e impresionable por ciertas historias románticas de jeques árabes, harenes y velos por doquier. Me encantaban, pero yo quería hacer algo diferente. Que tuviera cierto parecido en cuanto al lugar donde enclavar la historia, pero diferente. Y lo encontré investigando acerca de los tuareg. Me encontré con un modo de vida que le venía como anillo al dedo al temperamento de mi heroína, Beatriz Ayala.
Así fui de sorpresa en sorpresa a medida que avanzaba con la novela. Tanto fue así, que incluso dudé del final que deberían tener Beatriz y Tahir… ¡¡Espero haber acertado con él!!

¿Supongo que la documentación habrá sido un desafío importante en esta novela?

El tema de documentación fue tan largo como sorprendente. Empleé dos meses en documentarme, de los tuareg, solo sabía que eran los hombres los que cubrían su cara, vivían en el desierto y poco más. Fue difícil adentrarme más en su cultura, averiguar todo de ellos. Desde sus costumbres, hasta su lengua, pasando por la indumentaria, festejos, creencias… Y cuanto más lo hacía, más apasionante me parecía. En realidad, no están tan alejados de nosotros, los occidentales. Su modo de vida tiene mucho de sentido común, y por supuesto, mucho en común (valga la redundancia) con el carácter de mi protagonista femenina, Beatriz Ayala. Luego tuve que reducir la cantidad de información al máximo para colocar al lector en el lugar y el momento apropiados, sin «atiborrarle» de datos, y eso fue lo más complicado. Aunque espero que haya dosificado de la manera adecuada.

¿A qué tipo de lectores va dirigida?

El único requisito indispensable es ser mayor de edad (romántica adulta, ya sabéis…). Del resto, todo vale. Cualquier persona (hombre o mujer) con ganas de disfrutar de una buena historia de aventuras, misterio, sorpresas y, por supuesto, amor y pasión en cantidades ingentes.

Nos presentas a los personajes.




Siempre digo que mis protagonistas tienen voz propia. En este caso, no solo es así, sino que también se han apropiado de la mía. Por eso, dejaré que se presenten mutuamente. Incluso os dejaré una imagen de ellos, para que os hagáis una pequeña idea...

BEATRIZ AYALA

—¿Qué voy a decir yo de mi adorada Beatriz? —comienza Tahir—. Cayó en mis manos moribunda. Lleva a sus espaldas una historia que le pesa demasiado. Un pasado que ha sido determinante para su presente, y que condicionará su futuro… Salvo que yo haga algo al respecto. Y pienso hacerlo. Porque es hermosa, de espíritu firme y valor inconmensurable. Me desafía y no se doblega ante la más mínima orden…Tiene una cabezonería que no duda en llevar al límite antes de entrar en razón, un espíritu indomable, rebelde. Pero ese no es su mayor peligro. Ah, no. Lo más peligroso de ella es... su boca. No porque me tiente, que me tienta... Sino por lo que le sale de ella. Es tan impulsiva que hace y dice lo primero que se le pasa por la cabeza. Mi adorada "Ojos Grises" primero actúa; después piensa. Y eso me lleva a más de un problema. Me complica la vida, haciéndomela mucho más interesante. Claro que yo no me sentiría tan atraído por ella si no fuera así...  ¡Y no sabéis lo que eso me gusta! Porque tiene una capacidad enorme de adaptación. Porque no acepta los contratiempos, sino que intenta solucionarlos. Y porque todo eso en su conjunto hace que acabe perdidamente enamorado de ella.

TAHIR ABDUL-AZIM

—Él es un fiero guerrero —replica Beatriz—. Fuerte, dispuesto a hacer cumplir la ley tuareg en toda su extensión y por mucho que cueste. A fin de cuentas, su elevado rango se lo exige. Aparenta rudeza, pero conmigo saca a relucir su lado más tierno y delicado. Es profundo cuando habla, cuando mira, cuando besa… Su temple me atrae, porque es el contrapunto justo a mi fuerte temperamento. Intento convencerle de mis puntos de vista con miles de argumentos que él destroza con el peso pesado de los tuyos. Y cuando eso no funciona, utilizas tu mágico poder de persuasión de una manera que... ¡Uuuff!. Mejor no sigo, que por aquí hace mucho calor...Su corazón está lleno de nobleza, y posee un espíritu de sacrificio enorme hacia los suyos. Pero por mí, se verá obligado a cambiar el orden de ciertos principios que creía sagrados. Por mí, tendrá que elegir el camino a seguir. Solo deseo que elija el correcto, porque yo también lo haré.

¿Cómo definirías la história de amor de los protagonistas?

De vértigo. Por diversas circunstancias que deberéis descubrir en la novela, Beatriz se debate constantemente entre el deseo que siente por Tahir y el modo en que debería comportarse. Y su disyuntiva viene agravada por la perseverancia de Tahir. Él, al contrario que ella, tiene muy claro desde el principio lo que quiere. Además, como buen cazador que es, sabe acorralar a su presa, endulzarle el oído. Está tan seguro de lo que Beatriz siente cuando le tiene cerca, que no duda ni un instante en que al final, se rendirá. Para lo que no está preparado, es para afrontar lo que ocurre cuando esa rendición se produce…¡Uyuy, que cuento demasiado!

Y aquí un pequeño regalito para haceros la boca agua...

Me ha costado lo mío decidirme por un solo fragmento. Y es que cuando Tahir habla, sube el pan. Bueno, espero que os guste:

«Tahir abandonó su cena y se levantó, tomándola de la mano para seguirle y sonriéndola como el más apuesto de los demonios.
Hasta la aparición de aquella mujer en su vida, nunca había sido consciente de la enorme cantidad de paciencia que poseía.
—Vivimos en el desierto, Ojos Grises. Aquí no hay deseos por cumplir, ni mucho menos caprichos. Pero sí necesidades —afirmó—. La mayor parte del tiempo, nuestra vida depende de que esas necesidades se satisfagan.
—¿Insinúas que podrías morir si no sacias tu necesidad de mí?
Oyó una risa queda antes de que todo el ímpetu reprimido por él saliera a la luz. De un tirón rodeó su cintura para pegarla a su pecho, con tanta tenacidad que le costó respirar.
—Insinúo que pretendo conseguir tu rendición incondicional —murmuró cerca de sus labios—. Tus súplicas. Todas y cada una de tus respuestas a mis caricias».

Aquí podéis leer el PRIMER CAPÍTULO

Pues ya lo sabéis, a partir de hoy lo tenéis a la venta en vuestra librería y en Amazon, Casa del Libro y demás plataformas. ¿Te vas a perder esta aventura? Yo ya os digo que no... 


¡¡Feliz Lectura!!